miércoles, 8 de mayo de 2013


24 RETALES ROJOS

Regresó a las ruinas que albergaban su niñez. Deambulando entre los escombros intentó con todas sus fuerzas percibir el aroma de galletas recién horneadas, cubrirse del dulce perfume de lavanda. Buscó con desespero el sonido del crujir de las sábanas limpias secándose al viento, el balanceo de la vieja mecedora acariciando el pulido suelo de madera, el roce de las agujas al tejer la mullida lana. Sin embargo, lo único que percibía era la cálida respiración del lobo.


Microrrelato que llegó a las deliberaciones finales en la categoría local Enero 2013,
del Concurs de Microrelats de La MicroBiblioteca

jueves, 10 de enero de 2013

23 A LAS DOCE EN EL PATIBULO


Temblorosas por no tropezar, las damas de honor sujetan el velo prestado. La novia sortea una boda sin olor a sueños, repleta de desconocidos y palabras huecas. Sin mirar, fija la vista en sus zapatos y finge una estampa feliz. El destello de la hebilla del terrateniente con el que se va a casar la despuebla de su fantasía. Su futuro esposo sonríe mostrando los dientes que no tiene. Ella, prudente, busca a su padre entre los bancos. Casi no lo reconoce, famélico y alicaído, intenta mantener la compostura, la mira al borde del sollozo, en el cuello aún conserva los restos de la soga.

Microrelato ganador en la categoría local castellano del mes de diciembre 2012 CONCURSO LA MICROBIBLIOTECA.


jueves, 3 de enero de 2013

22 BENEFACTORES


¿Qué hace ahí fuera Lucas arañando la ventana? Es jueves, me toca a mi cuidar de mama, él vino el lunes y papá vendrá el domingo. Es extraño andar por casa sin andar, Lucas dice que me acostumbraré a esto de ser etéreo. Desde hace seis meses mamá habita en el sillón. Le susurro que no fue culpa suya. Le digo que hay mil motivos para seguir adelante aunque no me viene ninguno a la memoria. Está desaliñada, en las muñecas luce unas tiritas muy grandes, tengo ganas de abrazarla, la aprieto con fuerza, ella se acurruca bajo mi manta. Hoy mamá va a probar con la pistola. 

sábado, 8 de diciembre de 2012

21 SIEMPRE ES NAVIDAD


Hoy cenaré pronto. Me pondré el perfume a noche de invierno con unas gotas de ráfaga del norte. Cepillaré las botas silenciosas y me abrigaré con mi vieja chaqueta y mi gorro tejido con hilo de estrellas. Volveré con la aurora, los sacos vacíos y el corazón lleno de luz. Me tumbaré sobre el musgo y al cerrar los ojos danzarán ante mí sus caras felices. El eco de su  emoción incontrolada acunará mi sueño hasta el año que viene.- El pequeño Luis escucha al viejo barbudo que tira de un carro del supermercado cargado de trastos. Duda un instante, y con una sonrisa, le regala su helado de vainilla.

Microrrelato presentado a ENTC en el mes de diciembre.

lunes, 15 de octubre de 2012

20 PALABRA DE HONOR


Se atusó los restos del bigote, ajustó su eterna pajarita y disimuló la camisa mal zurcida bajo la vieja chaqueta de lana con dignidad. Enredado en sus propios pasos llegó tarde al taller de manualidades. Discutió con dos compañeros por los últimos trozos de cartulina plateada. Le llevó horas recortar tres estrellas con las tijeras escolares que temblaban sin remedio entre sus dedos arrugados. Perdió su orgullo  y su estilográfica suplicando al celador una última visita. En la capilla del asilo se consumían las velas mientras prendía las estrellas en el pelo de su amada. Era un hombre de palabra. Se conocieron hacía un mes, en la cola de las pastillas azules. Justo ayer, le había prometido un paseo bajo las estrellas.


Microrrelato presentado a Esta noche te cuento, ganador mensual.

lunes, 25 de junio de 2012

19 HOGAR DULCE HOGAR

En un pueblo que se llamaba Visavis los domingos de otoño se  teñían de un sol tierno. En esos días se acercaban para morir las promesas truncadas, el anhelo auténtico y los arrumacos entorpecidos por la impaciencia. Tras la iglesia, se extendía el cementerio repleto de lápidas anónimas, tumbas sin reproches y mausoleos sostenidos por sueños. Las casas huecas, ocupadas por catres sudosos y perchas cojas, estaban custodiadas por los ojos fisgones de celadores faltos de amor verdadero. Ocasionalmente, el llanto de una criatura recorría las calles cómo savia dulce y era entonces cuando el lugar desaparecía de los mapas.


miércoles, 20 de junio de 2012

18 LA PROMESA


Con el corazón arrugado, entré en la última tienda de la lista. Las palabras me salían cada vez más débiles, sin esperanza, por el contrario, los ojos delataban cada vez más la hinchazón del llanto contenido. Cuando la dependienta me confirmó que tenía el número y el modelo que le pedía, casi me desplomo allí mismo y doy al traste con mi plan. Abrigué la caja sin envoltorio al amparo de mi pecho, y salí a la carrera. Un conocido me dejó entrar bajo juramento de no delatarlo. En la sala dos cajas: una pequeña, la otra grande. Dos cuerpos: uno respirando, el otro no. Arrebaté los pies a las molestas pantuflas, el frío me recorrió las manos intentando persuadirme sin éxito. Con cuidado, le coloqué las soñadas zapatillas rojas y trencé un enorme lazo de seda a la altura de los tobillos. Al cobijo del silencio de la morgue, miré su rostro. Os juro que me sonrió, mi abuela me sonrió.